
La BMW R18 B (Bagger) y la BMW R18 Transcontinental son las nuevas versiones derivadas de la primera «Big Boxer» R18, que saltan a la vista como un guiño al sueño americano de recorrer largas autopistas sobre una moto de estética custom y que llama la atención con sus componentes cromados y acabados.
BMW Motorrad lanzan con este modelos R18 y sus versiones, un torpedo a la línea de flotación de las marcas americanas, que últimamente se estaban viendo penalizadas por aranceles en la guerra comercial global.
Sin embargo, lograr sacar tajada en este mercado tan típicamente americano, sin tener un buen número de películas con la R18 como protagonista no parece tarea fácil a primera vista.
Toda la plataforma R18 comparte el mismo motor, sin cambios, lo que significa que todas estas motos tienen un motor bóxer-twin refrigerado por aire que produce 91 CV y 158 Nm de par motor a partir de sus 1.802cc de cilindrada.
Mientras que la cifra de caballos no impresiona, la curva de par es plana, con toda la potencia entre 2.000 y 4.000 rpm, aproximadamente un tercio del rango de revoluciones de la moto.

Habiendo probado ya la BMW R18 y elogiado su par motor y entrega de potencia, con la Transcontinental nos ocurre que pasamos de 345 kg de la R18 a casi 430 kg de la versión Transcontinental teniendo el mismo motor, es decir, hay que repartir más peso, y esto penaliza. Aún no teniendo toda esa fuerza y empuje de la R18, el rendimiento del motor para una moto de este tipo es muy bueno. Y decimos «de este tipo» porque, en nuestra opinión, esta Transcontinental esta hecha con el objetivo de hacernos disfrutar del placer de viajar en moto, sin necesidad de tener que llegar el primero a ningún lado.
Aunque los componentes básicos son compartidos en toda la gama, la R18 Transcontinental lleva un chasis modificado, que ha sido reforzado para el peso añadido que supone viajar con un pasajero. También tiene un ángulo de inclinación más corto, pero con las horquillas colocadas detrás de la barra de dirección, en lugar de delante de ella. Esto añade estabilidad a altas velocidades, manteniendo la agilidad en el manejo a baja velocidad.
Un par de cosas destaca de la gama BMW R18, el aspecto clásico y la sensación que el mercado americano de turismo exige. Son motos estéticamente muy muy atractivas.
El enorme motor bóxer sobresale a ambos lados y el aspecto de las culatas refrigeradas por aire refuerza el aspecto y la sensación de custom clásica y llama la atención, se van a fijar en ti, sin duda.
Tenemos además un montón de piezas metálicas (no plastic) y unos largos tubos de escape que acaban debajo de las maletas al mas puro estilo americano, que además respaldan la importancia del diseño y acabados de esta Transcontinental.

Sentados ya en la Transcontinental habrá pocas cosas que nos distraigan del placer de conducir esta moto. Delante nuestro veremos
Una mezcla de lo nuevo y lo clásico, con cuatro relojes analógicos en la parte superior que muestran el nivel de combustible, la velocidad, las revoluciones del motor y la potencia disponible en la moto (este último nos ha pillado un poco fuera de juego y es difícil de explicar su uso habiendo usado la moto 2-3 días).
La posición de conducción es cómodo y el asiento ha mejorado mucho respecto a la primera R18 que probamos, haciendo posible disfrutar de tramos de conducción de 2-3 horas sin molestias. Además la protección contra el aire de cara en la R18 Transcontinental es simplemente sobresaliente. En algún momento podría parecer excesiva si resta disipación de calor al motor, pero la Transcontinental incorpora un par de deflectores de viento transparentes ajustables que te permiten jugar con la dirección del viento hacia o lejos de tu cuerpo.
Una opción sin duda a tener en cuenta por el placer que nos aportará son los altavoces Marshall Amplification con la suficiente potencia como para escucharlo por encima de la autopista, no sólo nosotros sino incluso la moto que rueda detrás nuestro, 6 altavoces que nos envuelven en una sensación casi mística en la carretera. Una parte de lo que llevamos de música no lo podemos llevar de equipaje porque el paquete Marshall reducirá el volumen de las maletas en medio litro a cada lado, mientras que el top case perderá un litro completo de volumen debido a los altavoces integrados.

A la Transcontinental hay que tenerla respeto en parado y vigilar donde apoyamos la pata de cabra, porque los 430 kg de peso pueden ponernos en aprietos al estacionar y echar a andar nuestra montura. En marcha ya es otro cantar, la R18 Transcontinental en maniobras a baja velocidad se maneja bastante bien. El radio de giro puede hacerse sin complicaciones con dos carriles de carretera y además llevamos marcha atrás eléctrica «a un simple clic» de una pestaña bajo el asiento.
Te llamará la atención, literalmente, el parabrisas de la BMW R18 Transcontinental, ya que el borde del parabrisas se sitúa justo en la línea de visión del piloto. Se puede solucionar este problema cambiando el parabrisas por el inferior de la R18 B (son intercambiables entre los dos modelos), pero entonces esto conllevará a perder parte de esa excelente protección al viento que hemos mencionado. Quizás la pantalla touring más alta del catálogo de accesorios proporcione una solución más clara a este problema.
La R18 Transcontinental lleva un sistema de frenado bastante potente para situaciones comunes para esta moto. Esto es, si queremos entrar en curva y que la moto agache el morro y ni se mueva, entonces, deberemos plantearnos buscar otro tipo de moto. Sin embargo para velocidades de crucero moderadas no tendremos ningún problema, doble disco delantero y monodisco trasero de 300 mm con ABS de BMW solucionan muchas situaciones.

Otro detalle que ha mejorado es la suspensión, pasando a tener 30 mm más de recorrido que la primera R18. Algo que siempre agradeceremos en motos con baja altura de conducción. Pasa a ser un poco menos dura y tormentosa de lo que era la anterior. Bien, BMW ha suavizado los movimientos más duros.
El apartado de tecnología es un punto fuerte respecto a otras competidoras, aquí el ADN de ingería alemana no defrauda, contra de crucero adaptativo, control de tracción y frenado, compensación de peso… todo esto le viene de su parte BMW RT1250 que ya vimos. La pantalla de 10,25″ tiene una lectura nítida y clara en todo momento, información de sobra y la navegación por los menus no da pie a confusiones. Todo el software de las BMW de estos últimos años es casi idéntico, ya tengas una cruiser, una GS, una S1000…
Hay que mencionar que si probamos el pairing bluetooth para poder escuchar nuestras listas de música de Tidal, funcionamiento a la perfección. Pero no probamos la parte de navegación con la app de BMW, pero esto ya lo hicimos en la BMW RT1250 con sus pros y contras. Esta vez el departamento para colocar el movil, parece más acertado y ventilador más potente para que no se nos caliente el móvil más de lo debido.

El cuanto a la vibración del motor boxer, si que se nota cierta amortiguación por toda la parte delantera que llevamos, en la primera R18, con muchos kilómetros encima, ya empezaba a ser molesto, aquí rodaremos más antes de empezar a molestar. Bien.
Poco más que añadir que no se vea en nuestro video de prueba. Digamos que la categoría touring americana está llena de máquinas que pueden transportar a dos personas con comodidad, junto con sus pertenencias terrenales, y la BMW R18 Transcontinental ofrece una parte muy buena de tecnología y comodidad (puños y asientos calefactables por ejemplo), otra parte buena de ergonomía y eliminación del molesto viento de cara, y una estética que no deja lugar a dudas.
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