
El mercado de las motos deportivas naked personalizables ha crecido mucho en los últimos 10 años. Este segmento incluye desde motos de aventura de inspiración retro (Moto Guzzi) hasta roadsters de alta gama con un toque de moto clásica (Triumph). Pero en el centro del mercado retro hay una selección de máquinas deportivas y retro a precios aceptables, y que utilizan tecnología moderna para ofrecer un buen nivel de rendimiento, al tiempo que se «visten» rindiendo homenaje a los días de antaño.
Y ahí es donde se encuentra la gama «Faster Sons» de Yamaha, con un modelo para cada edad y capacidad, desde 125cc hasta 900cc. Y en 2022 otra campanada con su modelo heritage deportiva de mayores prestaciones: la nueva XSR 900.
Al igual que su hermana la MT-09 en la que se basa, es realmente nueva para 2022. Yamaha ha hecho todo lo posible por actualizar el chasis, el motor y la parte tecnológica, junto con el lavado de cara inspirado en los años 80. Esto significa que la nueva XSR no sólo es más ligera, con sólo 193 kg de peso, sino que también tiene un motor más grande y eficiente que antes, que produce un 6% más de par motor, con 93 Nm, y un 4% más de potencia, con 119 CV. Las dos primeras marchas son ahora más largas y también hay un aumento del 15% en la inercia del cigüeñal, para dar un poco más de «carácter». Eso es mucho para una máquina retro moderna, pero Yamaha también ha modificado el escape y la admisión para crear un sonido más característico que engancha.

Esto se complementa con el chasis Deltabox, que no sólo es 2,3 kg más ligero que el modelo anterior, sino que también tiene un 50% más de rigidez lateral, con una dirección 30 mm más baja, un nuevo subchasis y una rotación de cinco grados en la colocación del motor. En comparación con su hermana más deportiva, la MT-09 (con la que comparte muchos componentes), tiene un basculante más largo hasta los 1495 mm, lo que da a la XSR una distancia entre ejes 16 mm mayor para una mayor estabilidad en recta. En su corazón se esconde una IMU de seis ejes, que permite toda una serie de ayudas a la conducción y cuatro modos de conducción diferentes. De serie, la XSR también viene equipada con cambio rápido sin embrague Quickshift. No hay nada de retro en la hoja de características.
Además, esta nueva versión, incorpora una bomba de freno radial de brembo que hace de la frenada una de las grandes virtudes y seguridades de la XSR 900.

Así que puede tener todas las alegrías que el mundo moderno trae en términos de tecnología y capacidades, pero Yamaha ha trabajado duro en la creación de una máquina de estética muy atrayente, con un gran guiño a los primeros años 80 – cuando podría decirse que Yamaha estaba en su apogeo con respecto a las máquinas que hoy consideramos clásicas. Con un precio de poco más de 11.000 Euros, es muy competitiva, pero como máquina deportiva insignia de Yamaha, ¿ofrece suficientes prestaciones para mantener la emoción?

Para empezar, vale la pena mencionar lo bien que se ve la XSR900. En un mundo en el que tantas motos están absolutamente cubiertas de plástico y desorden, es muy refrescante ver el metal desnudo y los elementos de la máquina rezumando. Pequeños detalles, como el hecho de que los estribos del pasajero se plieguen por completo, demuestran la gran atención que se ha prestado a la apariencia, mientras que la combinación de colores azules (Legend Blue) en homenaje la campeón Christian Sarron, también es impresionante. El asiento te gustará más y más según lo vayas viendo, da mucha personalidad a este modelo.
En cuanto a la XSR, me ha sorprendido. Mientras que la MT-09 tiene una postura bastante agresiva y supernaked, la XSR no llega a tanto, pero las sensaciones quizá la superen; en un homenaje a las motos de los años 80, el asiento es bajo (810 mm) y la sensación es la de sentado encima del eje trasero, lo que hace que tengamos que echarnos hacia delante para alcanzar el manillar, pero todo ello hace a la XSR900 una máquina muy suave y fácil de conducir, ya que con la altura del asiento de 810 mm podía ir con los dos pies en el suelo y conducir a velocidades lentas con facilidad.

Al igual que con la MT-09, lo primero que llama la atención es el motor tricilíndrico de 889cc con tecnología CP3 (Cross Plane). De todos los modos, el Modo 1 es el más agresivo, en el Modo 2 llevamos máxima potencia, pero con una respuesta más suave del acelerador, el Modo 3 resta potencia y el Modo 4 es para lluvia, así que, casi toda la prueba la hicimos en el Modo 1 para sacar toda la rabia. Lo bueno de este motor, es que no estando en el extremo superior de la escala de capacidad, es un kit absolutamente glorioso. Desde el primer giro de ese puño de gas electrónico, no sólo es evidente ese extra de potencia y par en toda la gama de revoluciones, sino que el puro carácter y la abundancia de aceleración divertida es todo lo que necesitarás para para no querer salir de la carretera, y para llevarlo a su máxima expresión, ofrece una melodía tremendamente adictiva, como es el caso de la mayoría de los tricilíndricos. Vale la pena señalar que si quieres conducir un poco más estable y seguro, la electrónica hace un trabajo increíble para mantener las cosas bajo control, quizá el ABS era un poco intrusivo en las frenadas fuertes. Si quieres divertirte un poco más y dar rienda suelta a tu imaginación, la XSR está más que dispuesta a complacerte, con un sistema fácil de navegar en términos de desactivación de ayudas electrónicas.

Y lo mismo ocurre con el manejo de la XSR: es un enorme salto adelante respecto a la generación anterior. Aunque el basculante es 16 mm más largo, lo que ha aumentado la distancia entre ejes en comparación con la MT, sigue manejándose con una precisión increíble. Claro, no es tan aguda en los cambios de dirección, pero sigue siendo muy manejable, y en realidad ofrece mucho más en términos de estabilidad, lo que te anima a empujar más en las curvas. Con el nuevo chasis más ligero, las llantas más ligeras de fabricación de Yamaha y una mayor rigidez en el bastidor Deltabox y una suspensión totalmente ajustable de horquilla invertida KYB, se necesita una conducción muy agresiva para acercarse al límite de la XSR 900.
Por otro lado, si lo que buscas es hacer kilómetros por autovía, esta moto no es la que más te interesa, porque el asiento tipo «café racer» es para curvear y moverte de un lado a otro sin pasar mucho tiempo sobre él, sino tu trasero se acabará quejando. Esta moto no es para cruzarse la península en 1 día, sino para pasarlo realmente bien saliendo a curvear. Para esto, la XSR900 es sublime.

Veredicto
La generación anterior de la XSR900 estaba muy bien, pero se orientaba más hacia el lado de la parte heritage del sector de las deportivas. Con este nuevo motor más potente, chasis y actualización electrónica, Yamaha ha logrado mejorarse y situar una de las mejores y más bonitas naked deportivas actuales, en una moto que no sólo va y suena como tal, sino que también lo parece.

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