
Bandisca, uno de los mejores constructores afincados en Rumanía, nos cuenta la historia de esta preciosa Yamaha XS650 de 1974 bautizada como VIOLET. La historia de esta moto es bastante interesante porque suponemos que en Rumanía no hay más de 5 unidades de este modelo, y esta es una de las primeras con chasis de primera generación.
Esta moto fue comprada por un amigo del constructor en 2011 como donante de piezas para otra completa que tiene, pero después de comprarla se dio cuenta de que al ser de la primera generación no coincidía demasiado con la última generación, así que, se quedó con la moto durante mucho tiempo.
Lo paradójico es que aunque la moto estaba muy incompleta (sin partes de la carrocería excepto el depósito, sin tubos…) el motor tenía buena pinta y una vez que nuestro amigo intentó arrancarla, arrancó bien, así que ¿por qué usarla como donante de piezas?

El dueño preguntó al constructor si estaban interesados en darle una nueva vida a esta vieja abuela… no pudieron decir que no aunque no estaba muy claro llegar a algo… el dueño es buen amigo, antiguo piloto y uno de los alumnos del constructor en los cursos de mecánica.
Bandisca reconoce que no tenía mucha confianza en este proyecto, «me gusta la XS650 tal y como es y nunca quise «matar» una… Mihaela», como siempre, se puso delante y dijo, ¿por qué no? ¡Hagámoslo!
La idea de Mihaela era reconstruirla manteniendo su esencia de 1974, sin hacer modificaciones locas en ella, tratando de mantener la mayor cantidad de piezas originales como fuera posible, y lo que necesitábamos para construir, construyendo manteniendo la esencia.

Tras algunas modificaciones ligeras en el chasis, faltaban los paneles laterales originales y el airbox así que se limpió la zona y se adaptaron un par de cajas de filtro DNA con el flujo adecuado en los carburadores, el sistema eléctrico casi había desaparecido, sólo existía el cable de encendido y muy viejo, también la placa de indicadores no parecía estar bien del todo… y decidimos actualizar el encendido con un Elektronik Sache, estos encendidos electrónicos funcionan muy bien y tienen múltiples posibilidades de ser configurados.
El motor en cambio se veía bastante bien para su edad y solo necesitaba juntas y retenes nuevos, esta unidad es solo de arranque, a lo largo de su vida alguien eliminó el arranque eléctrico (algunos muy usados en estas primeras porque el arranque eléctrico era una mierda), se realizaron tareas de sellado en la caja en el lugar del arranque eléctrico para evitar fugas de aceite, y se prestó mucha atención al torque de apriete de los tornillos, como sabéis estas motos vibran mucho…

Después de reconstruir el motor se elaboró un nuevo mazo de cables basado en Motogadget, todo el sistema eléctrico está colocado en una pequeña caja bajo el asiento, sólo se necesitaba una pequeña batería para alimentar el encendido ya que no tenían arranque eléctrico.
Mientras tanto Mihaela comenzó a diseñar el patrón de pintura, basado en un color «Signal Violet» porque esta moto estaba clasificada como color Violeta en la documentación, un color muy raro en su época, por lo que se optó por mantenerlo, el chasis de plata y los guardabarros negros le dan un contraste fresco que retoman el ambiente de los años 74.

Se ha intentado que todos los mandos e interruptores coincidieran con los que había en el 74, utilizando un interruptor Motone plateado de 4 botones para la iluminación y un antiguo interruptor «on-off» para parar la moto, todo ello complementado con un cuadro de mandos Velona de 80mm con velocímetro y tacómetro integrados que parece muy apropiado. El faro delantero es una lente amarilla nueva (todavía se puede encontrar fácilmente en la UE) alojada en un viejo cubo de faro Triumph reformado, la luz trasera está hecha por Motone a juego con el estilo «estrella» de las abrazaderas de los escapes.

Los escapes fueron un pequeño dolor de cabeza… faltaban y había que construir algo tan limpio que hiciera juego con el entorno… así que se fabricaron unos colectores inoxidables y se añadieron dos silenciadores Spark Exhaust Custom Series muy chulos que encajan perfectamente con el estilo clásico de la moto y suenan muy bien aunque son aceptablemente ruidosos.
Las llantas son las originales reformadas… se necesitó de una semana entera de trabajo puliendo, rectificando, equilibrando… ¡pero el resultado vale la pena!

En cuanto a los neumáticos, gustaba el perfil estilo «Firestone» pero había que evitar montar las malditas réplicas chinas que, como todo el mundo sabe, no tienen nada de agarre, así que se optó por unas Victory TT Classic, estos neumáticos fabricados en Ucrania al menos tienen algo de agarre… todo lo que pudimos conseguir sobre el diseño antiguo de Firestone, y sí, se puede conducir la moto con cierta confianza en ellos.
La moto está llena de pequeños detalles que mejor dejar que el lector descubra en las fotos.

Sacar fotos es un poco raro bajo la lluvia, pero el invierno en Rumania es duro y a Mihaela no le gustan los escenarios de estudio interiores, siempre quiere las motos al aire libre, así que se divirtió tomando estas fotos a -1 grados centígrados bajo una lluvia ligera y helada…
La conclusión… «nos divertimos mucho transformando a esta vieja abuela y honestamente, nunca esperé que saliese tan bien, pero es una moto muy agradecida, queda bastante bien y, además con el kickstarter, ¡siempre arranca fácilmente!
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