
Dos Brixton hemos probado ya de menor cilindrada y las dos nos gustaron, pero las cilindradas altas, siempre demandan más precisión y buen hacer, por eso no siempre fue buena idea lanzarse por encima de 900 cc. No ha sido este el caso, una vez más, Brixton nos ha convencido.
La Brixton Cromwell muestra un estilo retro y causa una buena impresión como primera moto grande del fabricante austriaco KSR. Algún detalle convendría mejorar en esta monto de respuesta noble que transmite seguridad y fuerza.
Algunos verán varios detalles que nos llevan a UK, como los emblemas inspirados en la bandera del Reino Unido en el lateral del depósito, marcas en forma de cruz en los faros, tapón del depósito, estriberas y varios otros puntos de la Brixton Cromwell 1200, no podía ser de otra manera cuando nos imaginamos algunas de las mejores motos «old school».
El Grupo KSR con sede en Gedersdorf cerca de Krems en Austria, produce sus motos en China. lo que se nota felizmente en el precio y apenas se nota en la apariencia: 10.990 euros por una moto retro debidamente equipada, bien hecha con unos buenos 1.200 centímetros cúbicos de cilindrada son comparativamente baratos.

La primera Big Bike de Brixton es bonita, con pequeños intermitentes LED, luz trasera en carcasa tipo bala, un faro redondo de LED, doble escape en acero cepillado, asiento con doble costura y forma plana… todos los detalles están bien alineados.
El radio de giro es bueno, la altura del asiento de 80 centímetros y un acertado triángulo manillar-asiento-reposapiés permiten sentarse relajadamente en un asiento cómodo y bien acolchado.
Y vayamos a lo importante, el motor de dos cilindros en línea y cuatro válvula ofrece 1222 cc, 61 kW/83 CV y 108 Nm de par motor – los desarrolladores del Brixton han creado un buen ejemplar, con un claro punto fuerte a velocidades medias, donde el sistema de escape doble nos acompaña con un suave golpeteo que no desentona. Entre 2500 y 4000 rpm se va muy bien y la entrega progresiva del motor nos hará llegar rápidamente a 140 km/h con un tope de 198 km/h, todo con sensación se seguridad y estabilidad debido a sus llantas de 18″ delante y 17″ detrás y un manillar con buena medida que no se mueve al mínimo esfuerzo.

El cambio se pone un poco duro para encontrar el Neutro, pero en general es preciso y no duda.
El consumo de gasolina es razonable 4,5 a 5 Litros 100 Kilómetro, que nos dará una autovía de unos 340 kms.
El bastidor es de acero de doble cuna, horquilla telescópica KYB de 41mm de grosos con fuelles de goma «antiguos», rueda delantera de 18 pulgadas con radios y doble amortiguador trasero ajustable en precarga . La limpia puesta a punto de todos los componentes hace que la Cromwell parezca suficientemente cómoda incluso en carreteras en mal estado. El giro en las curvas requiere un impulso bastante claro en el manillar de fácil acceso, pero las curvas siempre se dibujan de forma limpia y tranquila. También es bueno el sistema de frenos de tres discos, con el que son posibles distancias de frenado muy cortas; el ABS de doble canal ayuda mucho aunque el freno trasero no sume mucha fuerza cuando se le necesita.

El equipamiento es otro punto a favor: un instrumento central clásico y redondo con una pantalla TFT bastante fácil de leer que incluye una toma USB y un mando antideslizante, se ofrecen los dos modos de conducción «Eco» y «Sport». Al cambiar, también cambia la pantalla. Eco va bien con la 1200, en Sport las mariposas de la válvulas abren más rápido y la Cromwell se vuelve más agresiva.
También llevamos de serie control de crucero, espejos redondos de buena visibilidad, control de tracción desconectaba y llave marca de la casa con forma de navaja.

El pulsador de intermitencias se nos hizo un poco pequeño sobretodo llevando guantes de invierno.
Un par de veces nos saltó el ventilador en parada y arranque, a temperaturas de 8-9 grados, así que dependiendo de a donde vaya dirigido el chorro, en verano será más o menos cómoda.
Como en las otras dos Brixton anteriores, la conclusión es muy positiva: los futuros «Brixtoners» (por ponerle el detalle British) obtienen una buena moto en relación calidad/precio, a lo que también contribuyen sus materiales, diseño y montaje cuidados.
Deja una respuesta