
Royal Enfield acaba de lanzar su nueva custom o cruiser, Super Meteor 650. La apuesta está clara en todos sus aspectos, en cuanto a la estética, motor y sensaciones.
En lo que se refiere al diseño, la Super Meteor tiene todas las características de una cruiser clásica: asiento bajo (a 740 mm del suelo) y ancho, manillar ancho llevado hacia el piloto, depósito con forma de lágrima, intermitencias con forma de bala, llanta de 19 pulgadas delante y 16 pulgadas detrás calzadas con neumáticos anchos, guardabarros trasero largo, faros redondos clásicos… Además, Royal Enfield ofrece una buena gama de accesorios para personalizarla.
El modelo básico está disponible en un solo tono, mientras que la versión Tourer (con parabrisas, asiento de turismo y respaldo para el pasajero, tiene dos esquemas de pintura con doble tono. Sin duda, es una moto custom.
La Super Meteor es la RE más moderna en cuanto a características y equipamiento, incorporando ópticas LED y horquillas invertidas Showa de 43 mm y 120 mm de recorrido. Por lo demás, encontrarás elementos familiares que puedes ver en modelos RE inferiores. Por ejemplo, el cuadro de instrumentos, en parte analógico y en parte digital, el módulo de navegación tripper y el cuadro de mandos son muy similares a los de su hermana pequeña la Meteor 350.

En general, la calidad y el acabado de los materiales son más que satisfactorios y no hay mucho de lo que quejarse. Sin embargo, esperaremos unos meses antes de dar un veredicto final sobre su calidad de construcción – como hemos experimentado en el pasado con las Royal Enfield más nuevas, algunos paneles y espejos se sueltan en sólo un par de semanas.

Supuestamente por su peso y llevando «el mismo» motor la Super Meteor debería ser una versión perezosa y pesada de la Interceptor 650 y la Continental 650. Pero no, aunque puedan compartir compartir el motor bicilíndrico en paralelo de 648 cc y 47 CV/52 Nm de potencia y una caja de cambios de seis velocidades, la parte de admisión y escape de este motor es nueva y el cambio también es un nuevo desarrollo para este motor. En comparación con sus homólogas naked, la Super Meteor tiene una inclinación más relajada y una mayor distancia entre ejes (1.500 mm frente a los 1.400 mm de la Interceptor), y también es unos 40 kg más pesada (241 kg de peso en orden de marcha). El chasis también es nuevo, desarrollado por Harris Performance, tiene un bastidor tubular de acero, con la parte trasera en forma clásica de boomerang.
También lleva doble amortiguador Showa en la parte trasera con ajuste en 5 posiciones y 80 mm de recorrido, lo que posiblemente nos haga sufrir un poco en carreteras con baches o más asfaltadas. Es una suposición porque toda la prueba fue en carretera con buen pavimento.

El equilibrio entre conducción y manejo del Super Meteor es muy positivo. La suspensión absorbe muy bien los baches a altas velocidades y la sensación en curva es muy robusta para que podamos llevar la moto exactamente por donde queremos, sin sentirse frágil en ningún momento. La moto necesita un poco de tiempo para inclinarse pero no es nerviosa ni pesada.
El sistema de frenado de la Super Meteor 650 consta de un disco delantero de 320 mm, que es del mismo tamaño que sus hermanas Interceptor y Continental GT, y un disco trasero de 300 mm, 60 mm más grande. En principio nos parecía poco, pensando en un doble disco delantero, pero los frenos cumplen bien su cometido, hay que tener en cuenta que en conducción custom usamos más el freno trasero y al ser de un diámetro grande, ayuda mucho. Incluso a velocidades superiores a 100 km/h, donde su peso podría penalizar, los frenos responden muy bien. Al igual que su hermana pequeña la Meteor 350, lleva neumáticos Ceat con unos niveles de agarre decentes.

El motor bicilíndrico ya lo conocíamos, es suave y tiene buen empuje para circular por carretera. Aunque el motor carga con 40 kilos más que en la Interceptor, la respuesta es mucho mejor, quizá por los cambios en la admisión y escape, la sensación es de motor más potente y redondo. Empuja mejor en bajos, en medios todavía tiene fuerza y en altos se va diluyendo, pero entrando siempre en velocidades superiores a los 140 km/h.
En motor mono y bicilíndricos siempre vamos a tener noticias de las vibraciones, pero aquí están ausentes hasta que lleguemos a velocidades por encima de 120 km/h.
La Super Meteor 650 tiene una capacidad de depósito de 15,7 litros y hemos calculado una autonomía de aproximadamente 350 km.

La Super Meteor 650 está estudiada y pensada para recorrer muchos kilómetros, como buena custom. La ergonomía es relajada, el sillín es grande y cómodo y teniendo en cuenta mi estatura de 182 cm, las piernas y los brazos quedan casi estirados. Un par de veces me eché para atrás, sobre todo al principio de llevarla, pero luego digamos que «te acoplas» fácilmente a la forma de conducción, con los pies adelantados y el bajo centro de gravedad es cómoda y relajada.
Hay que pensar que esta Super Meteor 650 tiene muchas ventajas para rutear y viajar y todos sabemos que no hay moto perfecta, así que en ciudad perdemos ventajas. Sus proporciones en cuanto a peso y manillar no son lo mejor para ratonear entre los coches. Su radio de giro es pequeño y se nos puede hacer pesada, pero con los pies bien plantados en el suelo, con cualquier estatura.
Dentro de la gama de Royal Enfield, la Super Meteor 650 ostenta el escalón más alto en precio, con la versión básica por poco más de 7.200 Euros, en promoción con regalo de matrícula, 1 año se seguro y asistencia en carretera siendo miembro del club. Indudablemente, la relación calidad/precio es superior a sus hermanas. La apuesta está clara, la Super Meteor 650 es una cruiser con componentes premium, buen rendimiento y confort, con poca competencia en su segmento de mercado y a un precio muy interesante. Nos ha convencido.
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