
Como miembro del departamento de redacción de Gasogeno98.com y con probablemente la menor experiencia de conducción en pista de todo el sector periodístico nacional, siempre tuve en mente la oportunidad de asistir a un curso de conducción en circuito y «tratar» de hincar la rodilla.
Ya había hecho algún avance después de tantos kilómetros con mi querida Yamaha XJR1300 Racer, pero coger motos diferentes cada cierto tiempo, hace que eches de menos ciertos conocimientos básicos de la conducción. Y surgió un día que pasé por Neumáticos Richard, que David Assen me habló de los cursos que organizaban en CM3 para pilotos de todos los niveles, así que no se hable más, busqué un pantalón de cuero a juego con mi querida y longeva chaqueta Spyke, un sastre que me ajustase las cremalleras, y un compañero de viaje (Julio) que también para por Neumáticos Richard y se echo al carro su Yamaha Fazer 600, y nos inscribimos en la rodada del circuito de Albacete.
La escuela de perfeccionamiento de conducción ofrece varios niveles dentro del curso, desde los que nunca han entrado en circuito a pilotos expertos que quieren afinar mucho más sus conocimientos.
Tanto Julio como yo, y también por recomendación de David, elegimos entrar en el nivel más básico cuando en el briefing de presentación se pregunta a cada participante en qué nivel cree que puede estar para poder organizar los grupos.

Al elegir el nivel básico (por no llamarlo cero), la tensión baja un poco y la ansiedad del pensar «¿estaré a la altura?» se difumina cuando los otros/as tres compañeros/as del grupo parecen tener el mismo conocimiento y experiencia que tú.
Una vez terminada la sesión informativa de seguridad de la mañana, te presentan a tu monitor, que te indica el funcionamiento, normas y dinámica de cada rodada, en cuyas vueltas, todos los miembros del grupo tendrán la oportunidad de rodar justo detrás del monitor para que este te indique la trazada y paso en curva, y observe cómo te defiendes en tu moto, para más tarde poder corregir errores y recibir alguna recomendación.
En la primera tanda, que dura unos 20 minutos, te sientes un poco frustrado porque la velocidad de tu grupo te parece inferior a la que esperabas, y ves que los otros grupos (con, a priori, más nivel de experiencia) van pasando frecuentemente a tu grupo a velocidades más alegres. Crees que más o menos te defiendes, y crees en tus posibilidades de subir de grupo. Es entonces cuando haces la primera reunión de grupo para comentar tus primeras impresiones y dudas.
Y claro, la realidad, es qué en el nivel básico, la primera rodada, es de toma de contacto, y todos los miembros del grupo coinciden en subir algo la velocidad.
Para la segunda tanda crees haber tomado nota de las trazadas, los puntos de frenado, los puntos de giro, etc, y además sales con más confianza porque ya has probado la experiencia y todo está bien, los grupos se respetan unos a otros, los compañeros también, nadie se vuelve loco y se cree el Marc Marquez que está por descubrirse. Todo está bajo control y es muchísimo mas seguro que salir el fin de semana por carretera normal… vamos, ni punto de comparación.

En las primeras vueltas de la segunda tanda, ya te das cuenta qué la petición de subir de nivel hay que valorarla con cabeza, porque ya no te parece tan fácil, el monitor corre un poco más, y tus compañeros también, ves como para tenerlos a la distancia correcta y no perderlos no te puedes despistar, incluso empiezas a darte cuenta de que algunas trazadas que habías hecho en la primera tanda, eran completamente erróneas.
Segundo descanso y aquí ya hay dudas para todos, que el monitor atiende y resuelve subido sobre su propia moto. En cuanto a mi, pies mal colocados en los estribos y necesidad de más movimiento sobre el asiento, mayor inclinación de los hombros rodar en segunda/tercera… cuarta y quinta no tienen mucho sentido en la XJR 1300 a este nivel.
Con la moto sin subir de tercera marcha durante gran parte de las vueltas, las líneas fluidas de la pista comienzan a desbloquearse y los vértices pasan ahora por debajo de mí en lo que parece ser una trazada más correcta. Después de unas cuantas vueltas te das cuenta de que todo el grupo evoluciona más o menos en la misma línea, todo el mundo ha tomado nota y va un poco más rápido y más afinado en las curvas, incluso estar viendo todo el rato a tu predecesor a una distancia adecuada se considera una pequeña victoria.

Después de una última reunión de grupo con los compañeros y el monitor, llega la hora de pensar y nos meteremos en la última tanda, la libre, donde sales a correr con todos los pilotos de todos los niveles, y lo que podría parecer algo arriesgado, se convierte en algo muy apetecible porque todo el mundo se respeta y todo el mundo te anima a entrar.. «Ahora ya conocéis la pista, las trazadas y las marchas: ¡vamos a divertirnos!». La última sesión fue como un momento «eureka», todo fluye. No me preocupaba ni pensaba en los cambios de marcha, y entraba en las curvas con mucha más seguridad. Te pasa mucha gente, pero todo el mundo sabe lo que tiene que hacer y elige la opción menos peligrosa para los demás pilotos. Así que pura diversión, adrenalina y ¡que corto se ha hecho!
En general, estoy muy contento con los progresos realizados. Todo lo que había pedido para mejorar y mucho más se había logrado. Si soy honesto, otra rodada en el siguiente nivel sería ideal antes de verme a la altura de otros compañeros de profesión, pero ese es definitivamente el objetivo a partir de ahora.

¿A quién va dirigido?
A cualquier piloto, con cualquier experiencia. Y lo mejor de todo, independientemente de si tienes el carné de moto desde hace mucho o más reciente, todo el entorno está dirigido al aprendizaje, y toda la formación se realiza en pista. Eso sí, se requiere un algo de nivel de control de la moto y saber utilizar las marchas. Quizá pienso, realmente lo desconozco, qué para pilotos muy experimentados, en nivel de avance en cada rodada, será menor, pero para los que tienen poca experiencia en la pista, o los que no han recibido clases de pista antes, es perfecto.
Lo que he sacado en claro
Lo más importante que me lleve del día es que en la pista, cuando las cosas no van bien, hay que despojarse de todo y simplificar la conducción. Hacer esto te ayuda a centrarte en las áreas que necesitan mejorar y a trabajar sólo en esos puntos.
También aprendí que, independientemente de la distancia a la que pudiera llevar mi Yamaha XJR 1300 Racer, siempre estaba bien dentro de su zona de confort. Era mi confianza (y mi forma física) lo que tenía que mejorar, y la moto era más que capaz de permitirlo.
¿Cómo se relaciona con la conducción en carretera?
Supongo que cualquier tiempo que se pase sobre una moto en una instalación como profesional beneficiará a la conducción en carretera. Sé que no hay muchas carreteras que incluyan una réplica exacta de las curvas que hay en Albacete, Motorland o Jerez, y el pilotaje en carretera hasta las rodillas no está en mi lista de deseos, pero aprender a mantener una moto estable cuando se frena a fondo desde la velocidad de la autopista y dónde colocar el cuerpo al salir de una curva son dos cosas que preferiría perfeccionar en un entorno controlado.
El video que tenéis a continuación se realizó en la misma pista de Albacete a finales de 2021 bajo condiciones de seguridad COVID. Fue un día con mucho aire y el entorno de grabación de un circuito de velocidad no es el más silencioso del mundo, así que pido disculpas por anticipado por la calidad del sonido que en algún momento se hace odioso. Lo siento, intentamos mejorar cada día. El video recoge información de los cursos, así como la experiencia y recomendaciones de monitores y alumnos. Espero que os sirva de ayuda.
Más información sobre las rodadas de 2022 en la web de CM3
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